Durante los años 2024 y 2025, el fenómeno del Curtailment o Vertimiento Energético se consolidó como uno de los mayores problemas del escenario fotovoltaico de nuestro país.
Solo durante el año 2024, los vertimientos de energía solar y eólica alcanzaron el 19% de la generación eléctrica total. Esta subutilización de infraestructuras energéticas no solo implica un desperdicio enorme de energías limpias, sino que también han representado pérdidas de millones de dólares para los dueños e inversionistas de los distintos tipos de PFV que existen en nuestro mercado (PMGD – UPP).
Para los propietarios de proyectos PMGD y Utility Scale, el fenómeno del Curtailment representa una erosión directa en los ingresos proyectados de cada PFV, causada principalmente por la limitada capacidad de transmisión del sistema de distribución y la falta de flexibilidad del sistema. Ante el tiempo de demora que toma construir nuevas líneas de transmisión, surge la única solución técnica viable en el corto plazo: los Sistemas de Almacenamiento de Energía mediante Baterías (BESS). Estos sistemas permiten capturar los excedentes de generación en horas de sobreoferta para inyectarlos en bloques de horario donde el valor de la energía es mayor, comúnmente durante la noche. De esta forma se transforma la limitación de la red en una oportunidad de negocios estratégica para las empresas generadoras y de O&M.
Sin embargo, la incorporación de esta nueva tecnología en el mercado añade una nueva capa de complejidad y especialización técnica, que realza aún más la importante labor de las empresas de Operación y Mantenimiento a la hora de rentabilizar estos nuevos sistemas híbridos. A diferencia de una planta solar convencional, un Sistema BESS requiere una gestión crítica de la degradación de las celdas y un control riguroso de los sistemas de gestión térmica para asegurar su vida útil y el máximo aprovechamiento de las capacidades de almacenamiento de las baterías.
La rentabilidad de los nuevos Sistemas BESS depende estrictamente de su disponibilidad operativa. Nuestra gestión técnica garantiza que el activo responda con precisión ante las señales de arbitraje, maximizando los ciclos de carga y descarga y evitando penalizaciones por incumplimiento de inyección.
En Delta Activos, entendemos que operar estos sistemas híbridos implica un doble compromiso con la disponibilidad, tanto para la parte fotovoltaica como para la parte de BESS, supervisando que los algoritmos de carga y descarga garanticen que los activos de almacenamiento respondan exactamente cuando las condiciones de mercado sean las más favorables posibles.
Como socio estratégico de nuestros clientes, el compromiso de entregar Energía Confiable se mantiene para este 2026, preocupándonos de que tanto los activos fotovoltaicos como los nuevos Sistemas BESS operen bajo niveles de eficiencia óptimos durante toda su vida útil. Mediante el monitoreo inteligente y mantenimientos preventivos especializados, en Delta Activos protegemos la rentabilidad de nuestros clientes, asegurando que cada MWp y MWh generado se traduzca en ganancias reales ante los desafíos del mercado energético actual.


