El desmalezado o control vegetal es uno de los desafíos más grandes y recurrentes en las PFV, dado que el crecimiento descontrolado de la maleza puede generar sombreados parciales, limitar el movimiento de trackers e inclusive romper módulos fotovoltaicos, afectando directamente la disponibilidad y el PR. Además de incrementar considerablemente el riesgo de focos de incendios, dificultar el acceso y disminuir la visibilidad de los componentes eléctricos de la PFV, en caso de intrusiones no deseadas también puede funcionar como escondite.
Como alternativa al desbroce mecánico tradicional, surge el uso de ovejas solares para lograr una mantención constante y un control uniforme de la altura de la vegetación dentro de los perímetros de las PFV. Este método de control no solo reduce la huella de carbono en la operación del parque, sino que también evita el levantamiento de polvo en suspensión y la proyección de rocas o piedras sobre los módulos fotovoltaicos.
Desde la perspectiva económica, la implementación de estos animales puede reducir los costos operativos de mantenimiento entre un 20% y un 40% en comparación con los servicios de desbroce manual o mecanizado. A diferencia de las cuadrillas humanas, el ganado ovino tiene la capacidad de acceder a zonas de difícil alcance bajo las estructuras de los trackers o estructuras fijas, sin el riesgo de dañar conductores, paneles solares o inversores/combiner boxes.
Por otro lado, al mantener la vegetación baja de forma permanente, se elimina la necesidad de realizar grandes campañas de corte, permitiendo que el presupuesto de mantenimiento se mantenga constante y no se vea afectado por las fluctuaciones de precios de los métodos tradicionales.
La elección de estos animales no es al azar: las ovejas son la especie ideal para esta labor de mantenimiento, ya que su comportamiento no representa una amenaza para la infraestructura de las plantas, a diferencia de cabras, vacas o caballos. Además, el terreno donde se sitúa la PFV no pierde sus características agrícolas, se fomenta la biodiversidad y se mejora la salud del suelo a través de la fertilización natural.
Como beneficio extra, el uso de ovejas solares otorga a las plantas fotovoltaicas una mejora y ventaja reputacional estratégica frente al público general, las comunidades cercanas y también frente a las autoridades medioambientales.
En Delta Activos, entendemos que la optimización de las PFV requiere de soluciones nuevas e integrales que permitan combinar las tecnologías energéticas con prácticas sostenibles para el medio ambiente. Al adoptar estos métodos, garantizamos la seguridad y eficiencia de los activos solares en el largo plazo, maximizando la rentabilidad de cada MW generado.


